Vale decir que todos merecemos vacaciones. Así que me tomé las mías, lejos de Lima, lejos de las computadoras, cerca de los libros. Ahora, este libro no está ni por asomo entre los libros que me llevé a la playa, pero es el que pensaba postear antes de este (no sé si merecido) receso. ¿Y cuál es la idea? Que nos encanta putear. Pero que pocos pueden hacerlo con estilo. Vallejo es uno de ellos, y creo que este libro tiene el condimento especial de agregar una dimensión absolutamente trascendente: la renuncia última, la dicotomía entre la vida y la no-vida, o como el autor lo pondría, la muerte y la otra muerte.
Todos tenemos días en que nos podemos poner a gritar irrepetibles groserías a voz en cuello. Porque todos tenemos familias, jefes, vecinos, etc. Y si alguien ha sabido hacer maestría de ese eterno renegar contra todo, es este autor, que, según escribe, no odia a negros, asiáticos o blancos porque sean negros asiáticos o blancos, sino sencillamente porque son seres humanos y a los seres humanos los desprecia a todos por igual.
Enfocándonos por otro lado en la capacidad narrativa, creo que vale la pena mencionar que la prosa de Vallejo es particularmente precisa para efectuar un trance narrativo de este tipo. Primero porque a un tipo que putea a diestra y siniestra le importan un bledo las leyes del espacio y el tiempo, segundo porque lo hace mediante un personaje cuyo pulso podría haber dejado de latir hace tiempo, y tercero porque lo hace con la autoridad de quien se deja llevar por la rabia, pero con un afilado filo que lo diferencia de un viejo pesimista más: la ironía.
Y así transitamos por ciudades diferentes, sin mayor restricción que la pluma del autor, vemos dentro de las personas y dentro del mundo, aprendemos que a veces vale la pena renunciar, pero que cuando se hace, se debe hacer con los cinco sentidos puestos en ello: mirar a tu jefe a la cara, decir absolutamente todo lo que tienes que decir -plagiar un par de frases brillantes de este libro- y largarte riéndote, porque cuando se hace con estilo, cualquier insulto puede convertirse en arte.
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Recomendable: Para cuando queremos sacarlo TODO de adentro con palabras irrepetibles en este pulcro y honorable blog.
Se lo regalaría a: No estoy muy seguro de que sea un libro que se regala. Podría ser tomado como una ofensa.
Whisky con locura: Dicen los pasillos que cuando Vallejo ganó el premio Rómulo Gallegos, donó el dinero a la asociación de perros callejeros de colombia o una cosa así... Supongo que si has leído esta novela o Desbarrancadero, no te extraña tanto.
Whisky con link: El discurso de Vallejo al recibir el premio Rómulo Gallegos... Sólo para que vean cómo putea también en vivo y en directo...
Ficha técnica:
Vallejo, Fernando
La rambla paralela - Alfaguara
2002
200 p.
ISBN: 9788420444574