Capaz porque uno lee con los sentidos más que con la erudición. Porque el whisky sabe mejor cuando estás con amigos que cuando estás catando. Porque leer no se trata de hurgar en los cimientos, sino de sentir. Porque nadie puede estar a la intemperie mucho rato. Porque de vez en cuando dan ganas de decir algo.
martes, marzo 25, 2008
Juramento de la lluvia
miércoles, marzo 12, 2008
Rigor mortis // Daniel Zúñiga-Rivera
Conocí a Daniel cuando decidimos formar la Editorial Arkabas. La empresa respondía a un sueño de Daniel y a un despertar en mi vida. Golpeada por la muerte de mi padre y la de mi hermano, decidí que no podía dejar mis ideas dormidas. Me lo debía y se lo debía a quienes, sin desearlo, me habían dejado perdiendo en el camino la posibilidad de terminar sus sueños o empezar algunos. Y así empecé a escribir hace un poco más de tres años y cada palabra, cada letra que puse en esa historia me llevaron, sin proponerlo, hasta aquí, hasta Daniel, hasta Arkabas.
No les voy a mentir, tenía miedo, porque el libro se titulaba Rigor mortis y yo, hacía muy poco, había enterrado bajo “mil metros” (guiño al primer libro de Daniel) un pedazo de mi corazón. Miedo a la presentación, miedo a la reseña, miedo a la muerte o más bien, como diría Daniel, miedo al ruido que deja la muerte.
Pero Daniel esta vez venía con una sorpresa. Algunos días después llegó el epílogo y encontré que Rigor mortis guarda para el lector la inequívoca certeza de que la esperanza es ineludible. Una esperanza real, tangible, tan tangible, que me miré al espejo y me vi envuelta en esa esperanza.
Rigor mortis es una canción de muerte que llega a los oídos con clarísima definición. Los cuentos están escritos con una narrativa poética que nos desgarra el corazón y nos permite estar atentos al ruido, a la disonancia que produce la separación. Decidí leerlos mientras escuchaba el preludio del tercer acto de la Traviatta y encontré que Daniel, como Verdi, canta la muerte no canta sobre la muerte.
Recomiendo Rigor mortis porque sus relatos escritos en prosa musical nos llevan de la mano por los sentimientos de ausencia, abandono, soledad, impotencia y hasta miedo. Desmenuza con un estilo único las diferentes presencias de la muerte. Nos las entrega desde las miradas diferentes de sus aun más diferentes personajes y porque sus cuentos nos obligan, irremediablemente, a encontrar respuestas a nuestras propias muertes o a las ajenas. Léanlo, aunque le tengan miedo al tema. No solo porque al final nos entrega un mensaje de esperanza sino también para que se deleiten con su manejo del lenguaje.
Whisky en venta: Editorial Arkabas distribuye este libro. Así que si te da flojera ir a la librería, llámanos al 446-3517 y pide tu libro autografiado (nada de discriminaciones, hacemos envíos al exterior).

"Toma a mi costado un puñado de esta arena y llora mientra la alzamos, soltando despacio la tierra alrededor, y las cenizas volarán con el viento a través de las montañas, y llevarán el grito de esas voces que no pueden gritar, y llevarán la canción que hemos aprendido a un lugar donde las piedras han caído y alguien necesita oirla cantar; toma este puñado conmigo, y esparce ese polvo plateado para que llegue lejos; a mi lado, siembra sus fragmentos en las grietas de mi corazón álgido, dame un color que no sea el que me da el silencio, dame un color que me deje olvidar ese destello y recuéstate a mi lado; siente los golpes de la tierra como un corazón luciente de calor, un murmullo que si escuchas bien (oyes los compases), se empieza a volver una melodía que llega a los oídos de ese pueblo tan lejano..."
domingo, marzo 09, 2008
Un intermedio
miércoles, marzo 05, 2008
Ella dijo no me dejes nunca
Belle & Sebastian suena teatral con las luces apagadas, pero prefiero no meterme con los discos apropiados para momentos así. David Lynch distrae, me separa de la realidad donde me dolerías tanto, pero finalmente ni siquiera él puede evitar la parte de los créditos. Mi perro me presta atención hasta que el sueño le gana y la hora me va haciendo saber que también para mí es hora de dormir, que mañana habrá que trabajar, que despertaré así como he muerto, lastimado, cansado, lleno de pensamientos sobre presupuestos, libros, frases inconclusas, esos besos que uno le roba al tiempo, esa sensación de tenerte echada junto a mí y desear que todo acabe antes de que también nosotros tengamos que bajar el telón. Preferir amarte, desgarrarnos mutuamente, pretender que podemos olvidarlo todo, que somos otras personas. Pero sé también que al despertar continuaré quieto, con el mismo dolor, escuchando el mismo ruido. Todo, en fin, todo, pero nunca, nunca decir adiós.
domingo, febrero 24, 2008
La rosa // Robert Walser
Y probablemente eso es lo que me fascina de Robert Walser. Esa mirada que no es crítica ni analítica, sino profunda, extremadamente profunda. Walser es un caminante del tiempo, posee la paciencia para detenerse a deshojar la corteza de una situación cualquiera, posee el ritmo para no cansarse de andar o de caer, y posee las palabras para describir esas emociones que de otro modo se hubieran perdido en su mundo personal. Habría que hacerle un monumento a los autores como él, quien curiosamente murió un día de navidad, lamentándose no haber logrado ser un autor totalista como Hësse. Pero lo cierto es que Walser es el escritor ícono de la literatura fragmentaria y posee, en este libro, quizás una de las recopilaciones más hermosas de la literatura universal.
Walser, quien por cierto fue el autor predilecto de Kafka, posee la curiosidad del caminante que no tiene un fin claro. Sabe que el camino está plagado de sorpresas y desvíos y extraordinarias oportunidades de descubrir. Así que se dedica a eso. A contar historias que son solo detalles. A perderse en las líneas, a involucrarse sin miedo en su propio contar. Describe su vida, pero nos describe la vida al mismo tiempo. En nadie como en este autor se cumple la consigna de que nadie puede hablar del universo sin aludir a sí mismo y viceversa.
Por eso habría que aprender como él a tener paciencia con la vida cuando la marcha es forzosa y lenta. Habría que detenerse no a encontrar la solución al problema, sino a buscar la belleza en alguno de sus matices. Habría que decidirse a pasear y no a peregrinar. Habría tal vez, como dice Walser, "una persona feliz bien puede desdeñar mucha felicidad, pues está convencida de que le saldrá al encuentro por doquier".
Ficha técnica:
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"Magnífica es la libertad espiritual del solitario, sus pensamientos se convierten al instante en figuras; para el que piensa no hay distancias. Las etapas de la vida quedan superadas. Él mismo traza las fronteras morales y habla con los vivos y con los difuntos. Aquellos cuya ausencia siento también sienten la mía; se han enterado de lo animado que estaba. No me asustan el ruido ni el silencio. Sólo hay que temer los temores. En vez de ir veinte veces al concierto, voy una sola, lo escuchado me resuena luego con fuerza por las salas del recuerdo. Ponderar las palabras, calcular su efecto, es algo que el hablador desaprende con más facilidad que el taciturno. Arroyos de plateado burbujeo se deslizan deliciosamente por la pared rocosa de la imaginación en calma. Aprecio más la vida imaginaria que la real. ¿A quién se le ocurriría censurarme por ello? Ya de joven me gustaba soñar; crecí y volvía a empequeñecerme. La existencia sube y baja como las colinas y sigue siendo importante. La vida no es más impresionante allí donde se habla de cosas importantes. Las discusiones reducen su objeto, reabsorben poco a poco las fuentes. La conversación fatiga. Pasado y presente reaniman por igual al solitario. Si me entran ganas de llorar, ¡qué mal quedaría en sociedad! Aquí lo hago a discreción. Sólo aquí me he enterado de lo bellas que son las lágrimas, de cuán bello es diluirse en el sentimiento."
lunes, enero 28, 2008
En el camino
lunes, enero 14, 2008
10 cuentos para este verano (o el próximo si vives en el hemisferio norte)
4. Nube - Augusto Monterroso
Whisky con link: Nube
5. Fue en verano... - Franz Kafka
6. El navaja - Vladimir Nabokov
Whisky con link: El navaja (Denle abrir y luego busquen con ctrl+f "el navaja")
7. Asomándose desde la abrupta costa - Ítalo Calvino
Whisky con link: Asomándose desde la abrupta costa
8. El mar cambia - Ernest Hemingway
Whisky con link: El mar cambia
9. La autopista del sur - Julio Cortázar
Whisky con link: La autopista del sur
10. La dama del perrito - Anton Chejov
Whisky con link: La dama del perrito
martes, enero 08, 2008
Verano (Algunos días)
lunes, enero 07, 2008
La rambla paralela // Fernando Vallejo
martes, diciembre 18, 2007
Carta de renuncia
él con su cara lastimera efímera estúpida sonrisa
y ella con su alquitrán blanco seco hedor ácido
y cortar en dos sus palabras sucias y sus pieles de cuero roídas
un enorme filo en sus entrañas
profundo clavado profundo fijado en el estómago sangrante piel podrida
ritmo cadencioso regocijo espasmos
y volver silbando
descubrir las sábanas de casa limpias cuando llegas
y decir hola a todo el mundo
y todo el mundo que sonría
nadie sospechará nunca que la sangre en que voy bañado por ahí
esa sangre espesa verde contaminada vieja
perteneció a ellos y nadie nunca me preguntará por qué
es navidad y a nadie le interesa
sus hijos son monstruos
y sus enemigos muchos
y yo hermoso como un lobo agazapado entre la niebla
martes, diciembre 11, 2007
Tres rosas amarillas // Raymond Carver
Ficha técnica:
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"A Chejov, no obstante, le produjo una honda impresión el solícito gesto de aquella visita. Pero, a diferencia de Tolstoi, Chejov no creía, jamás había creído, en una vida futura. No creía en nada que no pudiera percibirse a través de cuando menos uno de los cinco sentidos. En consonancia con su concepción de la vida y la escritura, carecía -según confesó en cierta ocasión- de una 'visión del mundo filosófica, religiosa o política. Cambia todos los meses, así que tendré que conformarme con describir la forma en que mis personajes aman, se desposan, procrean y mueren. Y cómo hablan'."
domingo, diciembre 02, 2007
Perfección
La cuestión es que lo perfecto es perfecto siempre, en todo momento, en todo lugar, de cualquier manera. La perfección no es algo fugaz, algo que puede pretenderse y que pasa con el tiempo. Es algo que perdura, algo que no deja de ser perfecto aunque el objeto en sí se extinga. ¿Qué existe en este mundo que tenga semejantes características? Nada. Así de sencillo. Los seres humanos no hemos sido creados para la perfección. Entonces uno se rebela contra ese que se hace llamar Dios y se pregunta por qué. Por qué demonios no podemos acceder a esa facultad absolutamente inexpugnable.
Finalmente, he llegado a la conclusión de que la perfección nos hace daño. Al igual que aquellas cosas que sobrepasan nuestra capacidad como humanos, así como no podemos entender nuestro pensamiento porque nos excede, porque sencillamente nuestro límite somos nosotros mismos, la perfección es algo que no nos es concedido porque, de tenerla, no la soportaríamos. Una memoria perfecta, un sentimiento perfecto, un mundo perfecto no sería más que la nada, aquello que no puede ser mejorado nunca, de ninguna forma; aquello que no puede ser cuestionado ni replanteado por nadie, aquello que no necesita de errores para perfeccionarse porque justamente no hay manera de encontrarlos. Y todo eso atenta contra la humanidad, contra lo que somos. La perfección, en el ser humano, solo significa sufrimiento. Por eso no es tan descarado pensar que el estado más perfecto al que puede aspirar un hombre, es la autodestrucción.
