Un whisky doble para el alma
Capaz porque uno lee con los sentidos más que con la erudición. Porque el whisky sabe mejor cuando estás con amigos que cuando estás catando. Porque leer no se trata de hurgar en los cimientos, sino de sentir. Porque nadie puede estar a la intemperie mucho rato. Porque de vez en cuando dan ganas de decir algo.
martes, diciembre 14, 2010
Publicaciones
Hola a todos. Sé que he dejado abandonado el blog (para variar), pero este año ha sido una verdadera locura. Sin embargo, he estado trabajando en algunos proyectos que por fin puedo compartir con ustedes. En primer lugar, ya está a la venta mi nueva novela, Avenida Indlandsis. Pueden hacer sus pedidos a través del blog o a editorialarkabas@hotmail.com y les enviarán el libro a su domicilio.
En segundo lugar, a partir de hoy estará disponible para descargar de forma gratuita una colección de fragmentos en prosa titulada Gris humo, donde seguramente encontrarán algunos textos que empezaron aquí en el Whisky doble en sus primeras versiones. El volumen contiene casi todos los textos que integraron el repertorio de los últimos recitales. Espero pronto poder subirles también una grabación con alguno de estos.
Muchas gracias por la atención, y ojalá lo disfruten.
En segundo lugar, a partir de hoy estará disponible para descargar de forma gratuita una colección de fragmentos en prosa titulada Gris humo, donde seguramente encontrarán algunos textos que empezaron aquí en el Whisky doble en sus primeras versiones. El volumen contiene casi todos los textos que integraron el repertorio de los últimos recitales. Espero pronto poder subirles también una grabación con alguno de estos.
Muchas gracias por la atención, y ojalá lo disfruten.
Este whisky se tomó un
martes, diciembre 14, 2010
Este whisky tiene:
Avenida Indlandsis,
Gris humo,
publicaciones,
yo
domingo, agosto 01, 2010
Canción de Achim
Agosto nos vigila desde sus cenizas,
me despierta desde que era un niño, me descubre y siempre gana.
Pero tú no creías en el ritual de las cenizas y las noches en vela.
El tiempo siempre nos descubre ante nosotros como somos finalmente,
un instante de deseo, un mal camino, la desesperanza que no encuentra más remedio.
A ti los finales te parecieron siempre eternos,
no hay nada después de la oscuridad, nada.
Pero nadie mereció tantas oportunidades de renacimiento.
En cambio a mí, en la verdadera oscuridad de lo concreto
no me queda más que aferrarme a agosto, mirar sin temor a mi enemigo, esperar su beso,
dejarse de dolores y esconderse del invierno,
conducir a donde nos esperan,
apagar los sueños de cualquier razón que nos exceda,
mantenerse siempre serio;
aunque nuestras almas no hayan existido y el final sea un silencio insoportable,
aunque la tierra nos devore y agosto escupa nuestros huesos,
que nos encuentre heridos, cansados, desesperados,
pero con los ojos secos.
Este whisky se tomó un
domingo, agosto 01, 2010
jueves, julio 08, 2010
Raymond Carver :: Catedral

No es necesario elogiar más a Carver. Tiene una legión de seguidores, y ha sido considerado muchas veces como el mejor autor estadounidense de la historia. Tiene pocos libros de narrativa, pero sin duda alguna sus cuatro volúmenes de cuentos valen más de lo que valen catálogos enteros. Catedral es el tercero de esos volúmenes, y presenta verdaderas proezas literarias.
Hay algo, sin embargo, que hace a este volumen distinto del resto: contiene, además del típico escenario carveriano, momentos de auténtica revelación. Son giros sutiles, elegantes, apenas sugeridos. Pero la tensión que mantiene su prosa es siempre extrema: en este lenguaje lacónico todo parece formulado con la dureza de quien no tiene tiempo para miramientos. Hay una ambivalencia constante en ello: tanto la sutileza como la dureza golpean a una vez, marcan un ritmo determinante.
El título Catedral es quizás, una metáfora perfecta. Un lugar donde uno puede encontrar el refugio espiritual que de otra manera se nos niega. Un espacio que fue construido por una generación anterior, que no llegó a ver su obra terminada; un verdadero albergue desde el cual ver a la vida dura y ardua que navegan los personajes de Carver.
Y sin embargo, me ocurre también algo extraño con este libro. Sé que sus contemporáneos le dieron el valor de un realismo sucio y apegado al mundo que conocían. Pero en un tiempo en que todo se sabe pronto y todo está tan conectado, un tiempo en el que la información está a mano de todos y existen modos de publicar nuestra vida todos los días (y meternos, claro, en la de otros), la forma de vida que Carver propone se vuelve también una especie de encierro voluntario. Todos estos personajes son anónimos, nos revelan nada más que los misterios de sus acciones contradictorias, construyen su universo con el miedo y la resignación de quien considera a la realidad un pasaje oscuro pero inexpugnable. Ninguno de ellos se presta para el elogio absurdo de felicitar a un pariente lejano o dedicarle palabras eufóricas a terceros para a su vez recibir retribuciones comunicativas. Todo aquí ocurre en sombría discreción, únicamente para el lector, como un momento que se perderá inminentemente, pero nace justamente para eso.
De voz ronca y precisa, Catedral se asemeja mucho más a una charla con un extraño que a un repertorio de historias extraordinarias. Y lo extraño, según Carver, está empapado de todo aquello que nos permite transitar la vida, aunque nunca descubramos bien por qué.
-0-
Se lo regalaría a: Cualquiera que se envicie demasiado con el maldito facebook.
Personalidad: Un extraño en el bus o el tren, que a lo mucho te pregunta la hora, pero definitivamente deja una impresión.
Este whisky se tomó un
jueves, julio 08, 2010
lunes, mayo 31, 2010
Librería Ys
Y se inauguró. El 27 se abrieron oficialmente las puertas de la librería-café Ys.
De 10 a 8 de la noche en días de semana y viernes y sábados hasta las 11 pm. Ys busca ser un refugio para aquellas obras de gran valor que no necesariamente tienen éxito comercial inmediato. También hay una búsqueda de diversidad temática: los libros de ficción coexisten con los textos académicos de diferentes especialidades.
Visítennos en la Av. Miraflores 291, Barranco.
Web: Ys
Este whisky se tomó un
lunes, mayo 31, 2010
miércoles, mayo 12, 2010
El lugar que habitamos
Sabías que no era sencillo, o pensaste que tal vez podías hacerlo mejor. Yo no sé mucho de eso. Afuera las señoras encendían velas para meditar. Nuestros caballeros favoritos dormían en sus casas la tempestad, mientras que tú te interponías entre los disparos. Las balas silbaron al pasarme al lado. Te lo juro, muchacha, no titubeé ni un instante.
Y cerramos los ojos, allí en el remanso, nos cerramos. Queríamos comerlo todo, tragar la luz del sol, exponernos cara a cara con la marejada y los perros que corrían bajo la sombra en la bahía, querías descubrir por qué,
y se supone que debió ser mejor, que esperábamos más que la primera vez.
Pecamos porque te incluía a ti también, porque aunque fuera un trecho largo yo busqué un atajo que cortara a través del mar. En vez de eso alguien murmuraba en la cocina sobre los precios del almacén y lo apolillado de los reposteros y otro lobo aullaba y no era yo...
Nos dejaron todas sus caricias, nos robaron parte de la piel. Los fantasmas se mostraron como sangre que caía desde el techo y mojaba las paredes con un líquido negro y nos empapaban hasta que nos conertíamos en una masa informe de color,
y hubo noches (recuérdalo bien) en que tu ciudad me forzó a verme en la candela, y hubo noches (recuérdalo también) de agua y acertijos y una pinza de tu pelo me formaba estrellas,
pero todas las ciudades se inclinaban. Pecamos porque a nadie le debía una respuesta más que a ti, el mar cedió en su superficie falsa y yo solo te pensaba cuando
no es ningún salvavidas, no. Amor, no hay nadie que me haya habitado
tantas veces.
Y cerramos los ojos, allí en el remanso, nos cerramos. Queríamos comerlo todo, tragar la luz del sol, exponernos cara a cara con la marejada y los perros que corrían bajo la sombra en la bahía, querías descubrir por qué,
y se supone que debió ser mejor, que esperábamos más que la primera vez.
Pecamos porque te incluía a ti también, porque aunque fuera un trecho largo yo busqué un atajo que cortara a través del mar. En vez de eso alguien murmuraba en la cocina sobre los precios del almacén y lo apolillado de los reposteros y otro lobo aullaba y no era yo...
Nos dejaron todas sus caricias, nos robaron parte de la piel. Los fantasmas se mostraron como sangre que caía desde el techo y mojaba las paredes con un líquido negro y nos empapaban hasta que nos conertíamos en una masa informe de color,
y hubo noches (recuérdalo bien) en que tu ciudad me forzó a verme en la candela, y hubo noches (recuérdalo también) de agua y acertijos y una pinza de tu pelo me formaba estrellas,
pero todas las ciudades se inclinaban. Pecamos porque a nadie le debía una respuesta más que a ti, el mar cedió en su superficie falsa y yo solo te pensaba cuando
no es ningún salvavidas, no. Amor, no hay nadie que me haya habitado
tantas veces.
Este whisky se tomó un
miércoles, mayo 12, 2010
martes, mayo 11, 2010
Del día fugitivo
Nada tiene salvación, no, nada, nada
nada tiene salvación,
permaneceremos recostados
sobre las espaldas del otro
mientras la noche canta con melismas que desdobla
como nos desdoblamos.
Y me verás correr,
correr a ti, me verás correr,
pero no llegaré jamás, porque nunca he sido
un fugitivo.
No sé por qué crees
que para mí la libertad es sinónimo de huir.
Si urge tanto arder, adelántate tú,
o échame sin miramientos a la llama,
si tanto te urge llegar antes que yo, adelántate
o pierde nuestras proviciones
apostándole al sol de la mañana
cuando nada,
nada tiene salvación.
nada tiene salvación,
permaneceremos recostados
sobre las espaldas del otro
mientras la noche canta con melismas que desdobla
como nos desdoblamos.
Y me verás correr,
correr a ti, me verás correr,
pero no llegaré jamás, porque nunca he sido
un fugitivo.
No sé por qué crees
que para mí la libertad es sinónimo de huir.
Si urge tanto arder, adelántate tú,
o échame sin miramientos a la llama,
si tanto te urge llegar antes que yo, adelántate
o pierde nuestras proviciones
apostándole al sol de la mañana
cuando nada,
nada tiene salvación.
Este whisky se tomó un
martes, mayo 11, 2010
Este whisky tiene:
dolor
viernes, mayo 07, 2010
Despierta, mira que es de noche
Te he oído nacer
por vez primera, como a la luz de una pantalla desdibujada por el tiempo.
Me he tomado el trabajo de recogerme, de intentar salvarte,
no,
yo también habría muerto.
Por la noche los temblores de las drogas me suscitan al silencio abierto,
pero nada puede más que la fuerza en las muñecas
y la daga sobre el pecho hirviendo.
Imagíname,
cuando no me ames, imagíname, incapaz de hacerle frente a tantas sombras,
retorcido como vivo en este cuerpo joven que a duras penas puede soportar el golpe
de tantos años de derrota.
Recuerdo que decías "lo andaremos. El camino irá sinuoso y lo andaremos".
Si tan solo tuviera la voz de otra persona, podría ser oído,
nunca me he sentido más pobre que esta noche,
solo en la miseria de mi ser que acampa,
cada vez más lejos.
Las estrellas clarean en un cielo que a la vista se hace inmenso,
plagado de constelaciones que no predicen nada más que otra mala noche
de falsos derroches de alcohol, de viento,
de volverme sobre mi costado para ver las paredes desnudas y tu ausencia.
Discúlpame si he sido torpe, si en mi libertad no existe nada tan valioso
como para comprar el abismo que separa el mar de nuestros lechos de costumbre.
Pero aquí la sombra ya se erige vencedora sobre toda la colina,
los pájaros del día trinan aunque sé no están despiertos, mi aullido quiebra los filamentos de la noche en su melancolía y sé que no me queda mucho tiempo.
Mi piel sigue espasmando para despertar al monstruo que se arrulla sobre mí
y mi ropa está empapada de las lágrimas que mis drogas desintegran;
solamente así, vencido como un ser tullido y repugnante,
me atrevo a clamar mi himno de guerra:
defiéndeme si no es de mí,
perdóname si es lo de menos,
ven si quieres probar cómo se siente,
pero ámame si muero en el intento.
por vez primera, como a la luz de una pantalla desdibujada por el tiempo.
Me he tomado el trabajo de recogerme, de intentar salvarte,
no,
yo también habría muerto.
Por la noche los temblores de las drogas me suscitan al silencio abierto,
pero nada puede más que la fuerza en las muñecas
y la daga sobre el pecho hirviendo.
Imagíname,
cuando no me ames, imagíname, incapaz de hacerle frente a tantas sombras,
retorcido como vivo en este cuerpo joven que a duras penas puede soportar el golpe
de tantos años de derrota.
Recuerdo que decías "lo andaremos. El camino irá sinuoso y lo andaremos".
Si tan solo tuviera la voz de otra persona, podría ser oído,
nunca me he sentido más pobre que esta noche,
solo en la miseria de mi ser que acampa,
cada vez más lejos.
Las estrellas clarean en un cielo que a la vista se hace inmenso,
plagado de constelaciones que no predicen nada más que otra mala noche
de falsos derroches de alcohol, de viento,
de volverme sobre mi costado para ver las paredes desnudas y tu ausencia.
Discúlpame si he sido torpe, si en mi libertad no existe nada tan valioso
como para comprar el abismo que separa el mar de nuestros lechos de costumbre.
Pero aquí la sombra ya se erige vencedora sobre toda la colina,
los pájaros del día trinan aunque sé no están despiertos, mi aullido quiebra los filamentos de la noche en su melancolía y sé que no me queda mucho tiempo.
Mi piel sigue espasmando para despertar al monstruo que se arrulla sobre mí
y mi ropa está empapada de las lágrimas que mis drogas desintegran;
solamente así, vencido como un ser tullido y repugnante,
me atrevo a clamar mi himno de guerra:
defiéndeme si no es de mí,
perdóname si es lo de menos,
ven si quieres probar cómo se siente,
pero ámame si muero en el intento.
Este whisky se tomó un
viernes, mayo 07, 2010
Después de
No sé si caigo en el proceso repetido de ver la vida como una continuación de lo que fue una vez. Como si fuera un escritor mediocre abocado al oficio de componer segundas partes. Y en ese continuo recrear versiones originales de mí, si en realidad he dado ya mi mejor salto en la forma única, espléndida e irrepetible de haber nacido.
Este whisky se tomó un
viernes, mayo 07, 2010
Este whisky tiene:
yo
miércoles, mayo 05, 2010
Después del encierro
Ciégame en la noche impenetrable,
escúdame en serio, amor,
que las criaturas vigilantes andan rondando los surcos del jardín
y he oído un grito ronco detrás de los portones apolillados y las baldosas de geranios,
ciégame si deseo ver
la criatura inasible que genera todo el canto
que es la noche misma cuando todo tiembla.
Y déjame entrever por tus dedos
mi capacidad de alertar al vecindario.
Salven primero a los niños y las muchachas,
que no corran porque perderán las piernas
si los llega a capturar el íncubo maligno.
De verdad, no dejes de cubrir mis ojos
hasta que cada espacio de mi cuerpo se halle degollado
por las zarpas furiosas de una criatura que encerramos
hace tanto tiempo.
Oigo los golpes de sus pasos, las pastillas no funcionan para atarme al sueño, los consejos son estorbos, las personas nada temen, ya no tiemblan,
pero cuando venga y sepan lo mucho que se han equivocado
ya será muy tarde.
Ciégame para nunca comprender
que su máscara ha sido mi piel durante todo este tiempo,
ciégame para no ver
la devastación que he causado.
escúdame en serio, amor,
que las criaturas vigilantes andan rondando los surcos del jardín
y he oído un grito ronco detrás de los portones apolillados y las baldosas de geranios,
ciégame si deseo ver
la criatura inasible que genera todo el canto
que es la noche misma cuando todo tiembla.
Y déjame entrever por tus dedos
mi capacidad de alertar al vecindario.
Salven primero a los niños y las muchachas,
que no corran porque perderán las piernas
si los llega a capturar el íncubo maligno.
De verdad, no dejes de cubrir mis ojos
hasta que cada espacio de mi cuerpo se halle degollado
por las zarpas furiosas de una criatura que encerramos
hace tanto tiempo.
Oigo los golpes de sus pasos, las pastillas no funcionan para atarme al sueño, los consejos son estorbos, las personas nada temen, ya no tiemblan,
pero cuando venga y sepan lo mucho que se han equivocado
ya será muy tarde.
Ciégame para nunca comprender
que su máscara ha sido mi piel durante todo este tiempo,
ciégame para no ver
la devastación que he causado.
Este whisky se tomó un
miércoles, mayo 05, 2010
domingo, mayo 02, 2010
Mirada (Canción de Lita)
Esta noche el silencio se me ha hecho impropio,
inalcanzable por las paredes anónimas,
descubierto como si no pudiera ocultar mi identidad
en cajas.
Sin medallas que mostrar ni versos en los cuales refugiarme,
sin caballos que carguen el sueño a la presencia del desvarío,
antes del ritual de la navaja y la forma oscura del espejo,
me acosan los recuerdos no vividos.
Pero nunca me enseñaron a decir adiós,
a sentirlo verdaderamente.
Recuerdo solo un intercambio de miradas.
Tú dijiste "qué ojos tan lindos tienes"
y yo, asustado, te miré en silencio sin saber por qué brillabas tanto.
"Realmente son hermosos", repetiste, antes que alguien te llevara del brazo.
La música ha borrado el resto,
nunca pude decirte que los tuyos inspiraban algo cálido,
nunca sabré por qué
nunca llegarás a enseñarme lo que habías visto en mí,
nunca me dirás como un secreto
"ninguno de los otros puede verlos,
ninguno puede oírlos",
nunca hasta que el silencio hubo llegado a devorarte,
pude comprender lo vital
de callar nuestro secreto yo también.
inalcanzable por las paredes anónimas,
descubierto como si no pudiera ocultar mi identidad
en cajas.
Sin medallas que mostrar ni versos en los cuales refugiarme,
sin caballos que carguen el sueño a la presencia del desvarío,
antes del ritual de la navaja y la forma oscura del espejo,
me acosan los recuerdos no vividos.
Pero nunca me enseñaron a decir adiós,
a sentirlo verdaderamente.
Recuerdo solo un intercambio de miradas.
Tú dijiste "qué ojos tan lindos tienes"
y yo, asustado, te miré en silencio sin saber por qué brillabas tanto.
"Realmente son hermosos", repetiste, antes que alguien te llevara del brazo.
La música ha borrado el resto,
nunca pude decirte que los tuyos inspiraban algo cálido,
nunca sabré por qué
nunca llegarás a enseñarme lo que habías visto en mí,
nunca me dirás como un secreto
"ninguno de los otros puede verlos,
ninguno puede oírlos",
nunca hasta que el silencio hubo llegado a devorarte,
pude comprender lo vital
de callar nuestro secreto yo también.
Este whisky se tomó un
domingo, mayo 02, 2010
lunes, abril 26, 2010
Un domingo te pedí perdón
Todavía no han bajado las primeras gotas
que anuncian la llovizna invernal que jamás será diluvio.
Mi único entretenimiento consiste en perderme entre los pájaros que bajan,
sedientos de migajas, heridos tras rozar el sol,
y el amor en que confío será después de mí solo un papel para arrugar.
Cuando el tiempo se presenta así
y los recuerdos se convierten en paredes de hormigón,
la frente tibia en que chocábamos antes del beso me recuerda a algo,
despojado de mis velos, coronado solo por las lágrimas del miedo,
las pastillas surten bien su efecto: por la mañana ya no seré yo.
Y quisiera desear (es decir, poder pedirlo sin que sea mala acción),
la posibilidad de que me oyeras algo, que no volvieras a sentenciar
"vuelve allá si quieres, olvídate de mí si eso es lo que sientes".
Pero lo único que quiero es recoger una vez más tu mano.
Mis explicaciones sirven un momento, pero las dudas permanecen más.
Podría ser que entiendas lo mucho que llegas a significar,
que mis lágrimas son solo la felicidad de haber huido
de las fauces de un demonio que espinó mi corazón en cada tarde.
Los domingos muestran sus esquinas desoladas,
mañana entre murmullos el único solo seré yo.
Y puede ser que entiendas, que tu sonrisa y tu capacidad de amar
sean más fuertes que mis días de enfermedad y desvarío.
Puede ser que sí podamos ignorar, después de todo, la emoción que me impulsa al filo de la muerte que inventé.
Pero los pájaros siguen llamando sin saber en qué estación volar.
Y el amor que inventas por las noches,
no me alcanza para huir de pesadillas y enfrentar la realidad.
La verdad es que no podría amarte más.
La verdad es que si no dijera, no sabría cómo compartir
las partes de mí a las que les tengo tanto miedo.
Sé que puedes intentar huir, que no es necesario enfrentar el riesgo de mirarnos a la cara.
Pero creo que esta vez podría ser distinto,
que me amas de verdad,
que puedo llorar sin esperar reproches,
que algunas palabras, por mucho que nos hagan daño,
fueron hechas con el mismo amor que los silencios que nos llegan a salvar.
que anuncian la llovizna invernal que jamás será diluvio.
Mi único entretenimiento consiste en perderme entre los pájaros que bajan,
sedientos de migajas, heridos tras rozar el sol,
y el amor en que confío será después de mí solo un papel para arrugar.
Cuando el tiempo se presenta así
y los recuerdos se convierten en paredes de hormigón,
la frente tibia en que chocábamos antes del beso me recuerda a algo,
despojado de mis velos, coronado solo por las lágrimas del miedo,
las pastillas surten bien su efecto: por la mañana ya no seré yo.
Y quisiera desear (es decir, poder pedirlo sin que sea mala acción),
la posibilidad de que me oyeras algo, que no volvieras a sentenciar
"vuelve allá si quieres, olvídate de mí si eso es lo que sientes".
Pero lo único que quiero es recoger una vez más tu mano.
Mis explicaciones sirven un momento, pero las dudas permanecen más.
Podría ser que entiendas lo mucho que llegas a significar,
que mis lágrimas son solo la felicidad de haber huido
de las fauces de un demonio que espinó mi corazón en cada tarde.
Los domingos muestran sus esquinas desoladas,
mañana entre murmullos el único solo seré yo.
Y puede ser que entiendas, que tu sonrisa y tu capacidad de amar
sean más fuertes que mis días de enfermedad y desvarío.
Puede ser que sí podamos ignorar, después de todo, la emoción que me impulsa al filo de la muerte que inventé.
Pero los pájaros siguen llamando sin saber en qué estación volar.
Y el amor que inventas por las noches,
no me alcanza para huir de pesadillas y enfrentar la realidad.
La verdad es que no podría amarte más.
La verdad es que si no dijera, no sabría cómo compartir
las partes de mí a las que les tengo tanto miedo.
Sé que puedes intentar huir, que no es necesario enfrentar el riesgo de mirarnos a la cara.
Pero creo que esta vez podría ser distinto,
que me amas de verdad,
que puedo llorar sin esperar reproches,
que algunas palabras, por mucho que nos hagan daño,
fueron hechas con el mismo amor que los silencios que nos llegan a salvar.
Este whisky se tomó un
lunes, abril 26, 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)