martes, noviembre 03, 2009

Finales inesperados

Habrás vivido para descubrir
que los días pasarán cambiando de color,
un paseo sublimal a fuerza de volvernos viejos. Pero ya no podríamos esperarnos en los refugios de siempre, en el poyal de la chimenea junto al fuego fatuo.
Tal vez ya te he dejado,
quizás ahora entiendo que los finales están escritos
por momentos que no llegamos a imaginar.

Y en cambio hoy ya ni siquiera procuré buscarte,
inerme como siempre he sido, anclado al cobijo absurdo de mi calle, mirando todo retorcerse, aprendiendo a descubrir
que ni siquiera puedes verme, que ya estoy demasiado lejos.

Ha sido un día feliz.
Has de haber oído los silbidos ceseantes de la estación que llega,
de los ciclos y las cosas que han caído en gigantescos agujeros invisibles,
donde cae también la posibilidad de olvido,
la palabra que enseña a desaprender
el idioma en que decimos los finales.

Y sabré que no podrías alcanzarme, que el dolor de todo lo que no dolía irá desvaneciéndose
pero de nada servirá
si yo estaré tan lejos.

6 comentarios:

Garen dijo...

siempre el dolor

Anónimo dijo...

Quizás te feliciten por exponer tu dolor…al final no será tan malo

Anónimo dijo...

Libertad!

Anónimo dijo...

No hay quien entienda al corazón. Borges afirmó "el olvido es la única venganza y el único perdón", ojalá esa posibilidad fuera más fácil.

Rembrandt dijo...

Que lindo me gustó tu blog, y el nombre es muy bueno, que mejor para el alma, en especial cuando duele.

REM

necia dijo...

es el sublime dolor, ese placentero desafio la destino.
Es mas que la palabra muda
es el silencio desembocado.